En 2025, la estafa m谩s extendida en redes sociales no se presenta como un virus ni como un ataque t茅cnico sofisticado. Es mucho m谩s sutil: mensajes o etiquetas que parecen venir de amigos o marcas confiables, pero que en realidad son cebos dise帽ados para manipularte emocionalmente.
Los ciberdelincuentes han perfeccionado el arte del enga帽o usando ingenier铆a social. El fraude comienza con un mensaje que apela a la vanidad (“¡Mira lo que han publicado sobre ti!”), la curiosidad (“¡Est谩s en este v铆deo!”) o la codicia (“¡Sorteo exclusivo de una marca de lujo!”). Al hacer clic, el usuario es redirigido a p谩ginas falsas que imitan redes sociales o bancos, donde se le pide ingresar sus credenciales.
La clave del 茅xito de esta estafa est谩 en la urgencia emocional y la familiaridad del entorno. Bajo presi贸n, muchas personas bajan la guardia y caen en la trampa.

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