Aunque la mayoría conoce los códigos QR para ver los menús en los restaurantes, estos también sirven para muchas otras cosas, como pagar.
Gracias a lo cómodo de este sistema, en el que solo tienes que escanear la imagen con el teléfono, es muy fácil y rápido hacer estas operaciones. Pero a pesar de su simplicidad, tiene sus riesgos. Aquí hay unos consejos para no caer en las trampas de los ciberestafadores:
Asegúrate de que el código QR no haya sido manipulado antes de usarlo.
Revisa que la dirección a la que te lleva es realmente la que quieres.
Mira bien la web a la que te lleva el código QR para detectar pistas de que pueda ser falsa (imágenes de mala calidad, faltas de ortografía...).
Si ves mensajes que te piden hacer algo inmediatamente o que te ponen prisa, es mejor salir.
No des datos personales o de pago.
Para escanear un código QR solo necesitas la cámara del teléfono, no hace falta descargar ninguna aplicación.

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